PACÍFICA-MENTE Desde la Inmensidad 1 12 25
DESDE LA INMENSIDAD
1 de diciembre de 2025
Vimos
que Blay nos propone dos vías de trabajo para poner luz en la oscuridad del
inconsciente. Por un lado, reeducarnos y por otro, actualizar las situaciones
para darles carpetazo. En relación con la reeducación nos habla así (y
lo he adaptado a la visión que estamos trabajando desde la 8ª temporada):
"Mira,
tú no eres ese niño o esa niña que ahora se vive de esa manera desgraciada o
triste, sino que realmente lo que tú eres es un foco inmenso de energía, de
Amor, un foco inmenso de inteligencia, de Felicidad y un foco inmenso de
afectividad, de Paz.
La vida es aprender a responder desde esa
inmensidad
de energía, inteligencia y afectividad, de ir respondiendo a las situaciones de
la vida, de ir creciendo, para ser Presencia de Amor, Discernimiento de
Felicidad y Conciencia de Unidad y Paz; por lo tanto, tú, como identidad, no
eres el niño o la niña que crees ser”
Este
trabajo interior como vemos, pasa por detectar nuestra verdadera identidad
soltando la falsa identificación, todo aquello que no vibra en coherencia con nuestro
Ser. Así es como podremos comenzar a responder de forma que nuestra
respuesta sea causa de plenitud y abundancia, de un bienestar interior que
inevitablemente, se transmite y se proyecta hacia un mundo totalmente
necesitado de Luz y Amor, de Paz.
Las
condiciones para que este proceso se realice de forma óptima, pasan por el
silencio y la quietud, por propiciar calma y serenidad en la mente.
Una mente cada vez más espaciosa, más liberada de ideas, prejuicios,
creencias…, nos permitirá mantener un diálogo interior más claro y lúcido.
Se
trata de mostrar al inconsciente, una vivencia sencilla y simple de lo que
es sentirse foco de Energía, Inteligencia y Afectividad:
- Lo que es saberte
amado -respirar Amor-
- Lo que es decidirte
a sentirte amado -sentir Felicidad-
- Y como
consecuencia de esos dos primeros pasos, lo que es aprender a amar al amado
-sonreír Paz-.
Así
es como ejercemos la Presencia, el Discernimiento y la Conciencia de Unidad
para que esa sensación de seguridad, confianza y abundancia pueda ser
transferida al inconsciente, que según nos dice Blay, entiende más de
sensaciones, de evocaciones vivenciales, que de conceptos.
El
trabajo interior ha de ser ejercido para que el inconsciente pueda ir
asumiendo los cambios que estamos realizando. No basta con decirnos lo que
empezamos a intuir que somos, sino que hemos de vivirlo, expresarlo, llevarlo
al día a día, a lo cotidiano, a lo que va surgiendo en nuestra experiencia de
vida y eso incluye también, en el presente, lo que sentimos respecto al pasado.
El
pasado debe ser evocado en esos momentos que nos han dejado herida o trauma
para revisarlo desde el conocimiento de saberme foco de Amor, Felicidad
y Paz, del que ahora ya soy consciente. ¿Cómo hubiera vivido esta situación de
haber sabido lo que sé ahora? La profundidad del estado en el que consigo
situarme será crucial. A mayor profundidad, mayor sanación, mayor
consciencia, mayor Luz. Es como si regresaras a aquel escenario para
reescribir la historia y ya no volver a sentirla desde el dolor o la victimización,
sino desde la aceptación y el convencimiento de que “eso” no soy yo.
El
modo automático al que estamos sometidos cuando nos dejamos llevar por el
inconsciente, irá desapareciendo porque la sinceridad y la perseverancia en
nuestro trabajo de iluminación interior, logrará que se vaya produciendo un
cambio en nuestra mirada, y en la visión en la que nos habíamos instalado sin
apenas darnos cuenta.
Estamos
aprendiendo a “ver las cosas de otra manera”, de forma que
lo que antes nos producía reactividad y malestar, ahora es abrazado y
comprendido, atra-Besado.
Estamos
sanando y lejos de exigirnos resultados inmediatos, confiamos en que el tiempo
que dedicamos a esta tarea se convierta en nuestro aliado, por lo que en
este proceso seremos pacientes, amables y tiernos con nosotros mismos.
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