PACÍFICA-MENTE Conocerte es Amarte 280926
CONOCERTE ES AMARTE 28 de septiembre de 2026
Comenzamos
la décima temporada de Pacífica-Mente y os propongo continuar por donde lo
dejamos. Tras profundizar sobre el significado del poema “Love” de Herbert,
leímos una posible forma de continuar el poema de modo que finalizaba con estos
versos:
“Un
afecto inextinguible que sólo puede ser conocido en perfecta, humilde y pura
rendición”.
Esta
última estrofa bien nos sirve como punto de partida para retomar nuestros
encuentros, pues en ella hay un mensaje por el que podemos dilucidar en qué
consiste el discernimiento -la inteligencia al servicio de Amor- y cómo
llevarlo a cabo, que es lo que en Pacífica-Mente venimos trabajando desde
hace años.
El
discernimiento es la capacidad que reside en todos nosotros para dilucidar la
verdad de lo impostado en prácticamente todas las facetas
de nuestra vida, y su propósito no es otro que conocer un “afecto
inextinguible” que nos conforma y sostiene. En este caso conocer no es saber
más cosas, ni acumular conocimientos de forma racional, sino que se refiere a
una experiencia, vivencia o sentimiento que no da lugar a dudas, una certeza
que transforma tu forma de percibir el mundo y de relacionarte en él.
Estamos
intentando llegar a un entendimiento, un “darnos cuenta”, que es una Visión
transformadora que lo purifica todo pues a través de ella, nos enfocamos en
lo esencial y desde ahí nos disponemos a Vivir de un modo diferente:
más libre, pleno y beneficioso no sólo para nosotros mismos, sino para todos.
Para ello, hemos de comenzar por integrarlo en
primer lugar, en nuestra psique, y desde ahí, dejarlo crecer en el corazón, y así
es cómo podemos realizar el viaje de la mente al corazón del que habla UCDM.
Afecto
inextinguible, es Amor incondicional, una identidad compartida que vive en
todos nosotros, por lo que podemos concluir que conocerlo, es conocernos.
Aquí regresamos a la máxima griega “Conócete a ti mismo”, tan utilizada pero
tan poco incorporada a nuestra vivencia diaria.
Y
ahí está la cuestión, en cómo integrarla despertando en todos nosotros, de
forma libre e individual, la conciencia de dicha identidad de Amor, Felicidad y
Paz.
Ahora
conocemos el mapa de Regreso al Ser, al Amor que todos somos. Gracias a la
psicología transpersonal sabemos que en nuestra globalidad existen tres
dimensiones de trabajo, tres campos que podemos recorrer en tres etapas:
Respiro Amor – Siento Felicidad – Sonrío Paz, que nos van a permitir
transformar nuestra energía en Presencia, nuestra inteligencia en
Discernimiento y nuestra afectividad en Conciencia de Unidad.
Vivirnos
desde esa esa potencialidad elevada, desde el afecto inextinguible que somos, es
alcanzar un Estado de Ser que en Unidad, Respeto, Autoestima, Amor, Entrega,
Verdad y Presencia se expresa amorosa, feliz y pacíficamente en cada uno de
nosotros.
Hemos
recorrido estos estados de la mano de los 7 chakras hindúes y hemos visto que
conocerlos requiere una Rendición que es posible cuando con atención, intención
y voluntad, activamos una serie de atributos.
Antes
de examinar cada uno de ellos, recordemos lo que es la Rendición,
profundicemos en su significado espiritual y a la vez, práctico. Al igual que
sucede con la mayoría de las palabras que utilizamos en este contexto, el
significado que el mundo de la forma y la materia le asigna, no sólo no tiene
nada que ver con lo que nosotros estamos trabajando, sino que es todo lo
contrario.
Rendirnos según el mundo dual y de la forma, es lo mismo que
perder o fracasar, una concesión que no se hace desde la generosidad sino desde
la impotencia, sin embargo en el contexto espiritual la rendición es
sinónimo de ganar, porque soltar o dejar de ir aquello que no nos hacen bien,
es una victoria para el Ser, aunque una derrota para el ego.
Es
la rendición el único puente que podemos crear para poder llegar a ese otro
lado, una esfera de confianza, seguridad y bienestar a la que podemos
conectarnos sin limitación alguna y cuya clave de acceso no es otra que la
quietud, el silencio y una profunda y sincera introspección que iluminará
todos aquellos aspectos de nosotros mismos que siguen aferrados al dolor, al
drama, la culpa, el conflicto y la miseria.
“Nada
Real puede ser amenazado” es el lema de UCDM y
esta temporada vamos a procurar mantenerlo presente porque en su sencillez se
encuentra la respuesta a todos nuestros dilemas.
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